my core

Thursday, August 17, 2006

Un paseo entre los muertos
Sin miedo…belleza opacada por el paso del tiempo…


La simple idea de dar un paseo por el cementerio asusta a cualquiera, pero esta vez el asunto fue distinto…Llegue con un poco de miedo debido al recuerdo de las tantas leyendas urbanas que retengo en la memoria, pero paso a paso al caminar entre las pequeñas y descuidadas callecillas la expectativa fue creciendo y vas dándote cuenta de lo ostentoso que es y cuán grande fue poder económico que tuvo Guayaquil en sus buenas épocas.


Este ángel de muerte descansa sobre la tumba de Luigi Gerolamo Costa, data del 25 de Agosto de 1890 pero aún conserva su vitalidad y belleza.
Pareciera que estuviese pensando en la inmortalidad del fallecido y el bouquet de rosas en su mano indica amor y respeto hacia el mismo, pero lo que más resalta de esta estatua es la tranquilidad absoluta en su rostro que es sinónimo de un silencio sepulcral infinito y el alivio del descanso eterno.


La tumba de la familia Burbano Aguirre se asemeja tanto a las estatuas que hemos visto en la película “Metrópolis”, con sus rasgos Art Decó y la elegancia infinita de sus formas nos muestra una urna o jarrón que parece contener los restos de la familia.

La base de la urna es concisa, fuerte y maciza, aunque esta al intemperie se ve limpia pues su material aparenta transparencia. Algunos pensarían que es una antorcha pero sus cuatro “vírgenes” cargan sobre sus espaldas mucho más que restos fúnebres, sus rostros no están definidos y sus manos apoyadas en sus pechos indican cierto dolor pero están firmes e inmaculadas siempre llevando la muerte a sus espaldas.



Enrico Pacciani vuelve a mostrarnos su grandeza como escultor en su escultura sobre la tumba de quien en vida fuera Angela de Molestina.

Esta mujer reposa sobre la tumba que se encuentra bajo un árbol de flores rojas, todas ellas regadas sobre su cuerpo. Se encuentra en un sueño que durará por toda la eternidad, su rostro refleja paz y a la vez tristeza por la partida del ser amado.


Me pregunto cuantos ángeles más veré llorar en este recorrido interminable pero absolutamente impresionante… Encontré en mi camino a un ángel que parecía pedir a gritos que le devuelvan la felicidad, su tristeza es tal que sientes el impulso de abrazarlo y consolar su llanto.

Sus alas son grandes y frondosas como las ramas de un árbol y si ves su rostro de cerca podrías imaginar ver lágrimas recorriendo sus tiernas mejillas.
Esta tumba pertenece a Gabriel Kronfle Salem de Abril 2 de 1936 y Julieta Akel de Kronfle de Noviembre 3 de 1954.


Las vírgenes de esta tumba perteneciente a la Familia Ortiz son impresionantemente delicadas y sutiles, con un rasgo y detalles diferentes cada una de la otra con flores muy bien talladas, cruces y pliegues en sus ropas que reflejan movimiento, todas juntas alrededor de la tumba.

Se percibe la tristeza y su carácter en su peregrinación hacia el cielo…El llevar flores en sus manos significa que tienen la esperanza presente y la blancura del material en que fueron elaboradas da un toque de frialdad congelado en el tiempo. Divinamente perfectas contrastan con el calor a su alrededor.


SALON DE JULIO
Revolucionario y anarquista


Esta pintura representa la dualidad entre el morbo y el humor, el color blanco y negro es el contraste entre estos dos puntos. Representa el hecho de ver siempre este tipo de cosas combinadas en la sociedad y en todos los medios. El fondo negro y con payasos es la sociedad viendo el morbo, así como el espectador apuntando su mirada hacia su sexo. De fondo vemos naturaleza muerta y gris. En realidad el cuadro es muy negro, aparte de representar el contraste entre el morbo y el humor, es un cuadro mórbido que, a mi parecer, expresa la dualidad del autor: sentirse desnudo e indefenso en un mundo donde tiene que expresarse de otra manera.


“Alas” (Monumento al aviador)

Cada vez que transito por la avenida de las Américas no dejo de apreciar lo maravillosa que es esta obra. Lo irónico es que parece que nadie más en esta ciudad hubiera notado su belleza debido al constante y veloz andar de esta vía rápida.

Data de 1947 por el escultor italiano Enrico Pacciani y según los datos, esta obra fue construida gracias a una colecta pública (en esos tiempos consistía en 12 mil sucres).
Se puede apreciar la minuciosa perfección de la mano de obra del escultor en cada uno de sus pliegues. La figura humana es exaltada detalle a detalle con una belleza que adormece los sentidos y te eleva a un plano irreal pues pareciera que estas volando en el cielo… o al menos me produce esa sensación…

Estos dos ángeles cargan entre sí a lo que en principio parece Cristo, pero en realidad es un hombre, quizás malherido, probablemente muerto, a lo mejor es la elevación de su alma a los cielos, en fin… cada uno puede interpretarlo de una manera diferente pero jamás deja de ser bella.

Está descuidada y malograda por el pasar del tiempo y la falta de cuidado, fue elaborada en mármol y a tamaño real, lo cual la hace particularmente especial. La idea entro lo mítico y lo terrenal son forjados a un grado sublime, las formas de los cuerpos son perfectas y pareciera que van a recobrar vida de un momento a otro sin poder anticiparlo.

Si la definición de arte sobre la exaltación del espíritu es correcta, entonces “Alas” define letra por letra dicho concepto, y es que su naturalidad es tal que cuando admiras la obra sientes paz, una tranquilidad que muchos encuentran solo en los sueños.